El término musicoterapia, de acuerdo a la definición dada por La Federación Mundial de Musicoterapia, se refiere al uso de la música y/o sus elementos ( tales como el sonido, el ritmo, la melodía y/o la armonía) realizado por un musicoterapeuta calificado con un paciente o grupo.

Es entonces un proceso creado para facilitar y promover la comunicación; las relaciones interpersonales, el aprendizaje; el movimiento; la expresión; la organización y otros objetivos terapéuticos relevantes, para entonces, satisfacer las necesidades físicas, emocionales, mentales, sociales y cognitivas del individuo o grupo de individuos.

Tiene pues, como finalidad,  desarrollar potencialidades o restaurar las funciones del individuo de manera tal que  pueda lograr una mejor integración consigo mismo o con otros individuos. Consecuentemente, alcanzar una mejor calidad de vida a través de la prevención, rehabilitación y tratamiento correspondiente a cada caso específico.

En el presente artículo tenemos la intención de informarte acerca de los beneficios de la musicoterapia, ¿cómo se da el proceso de musicoterapia? Y las similitudes y diferencias con la educación musical, pero primero tenemos que hablar un poco acerca de la historia de ésta terapia tan útil para trastornos en todas las edades de la vida.

Historia de la Musicoterapia

Los escritos más antiguos que tratan el tema de la música como un agente influyente para el bienestar del cuerpo y el alma son los papiros hallados por Petrie en el territorio del antiguo Egipto, en 1889. Ellos datan  aproximadamente del año 1500 a.C y de forma escrita racionalizan el uso de música como un elemento con la capacidad de sanar el cuerpo, apaciguar la mente y limpiar el alma.

En la antigua Grecia fue donde se hizo registro de los fundamentos científicos de la musicoterapia, Aristóteles, por ejemplo, fue el primero en teorizar sobre la influencia de la música en los seres humanos. Él desarrolló la teoría en la que se basa la práctica de la musicoterapia, ésta es la “teoría del Ethos”.

Ethos es  una palabra griega que puede ser traducida al español como “la música que provoca los diferentes estados de ánimo”. Estas teorías se basaban en que el ser humano y la música estaban íntimamente relacionados, de forma tal que posibilitó que la música pueda influir no solo en los estados de ánimo, sino también en el carácter de un individuo. Por ello cada melodía era compuesta para crear un estado de ánimo a “Ethos” diferentes.

Por otra parte, Platón describió el importante papel que tenía la música en el desarrollo del carácter, el fortalecimiento de los buenos valores y en la educación de los jóvenes en su obra “La República”.

Musicoterapia durante el Renacimiento

El teórico de mayor trascendencia durante éste período es Severino Boecio y su obra más importante se llama “De instituciones Música”, en la cual retoma la ética de la música que señalaba Platón.

Reafirma que por su naturaleza la música es consustancial a nosotros, de tal modo que, podría bien ennoblecer nuestras costumbres o envilecerlas. Por eso la música resulta en un importante instrumento educativo y sus efectos, sean  benéficos o maléficos se explican en función de los modos en que se utiliza.

Musicoterapia en el Siglo XVIII

Durante los siglos anteriores, se mantuvo un enfoque holísitico. Para éste período se comienza  a estudiar el efecto de la música sobre el organismo pero desde un punto de vista científico. Es destacable la obra del médico Inglés Richard Brown, quien en su escrito “Medicina Musical” deja evidencia de su estudio sobre la aplicación de la música en enfermedades respiratorias.

Descubrió que  cantar perjudicaba casos de neumonía y de cualquier trastorno inflamatorio de los pulmones. Mientras que defendía su uso en los enfermos de “asma crónica” (como se diagnosticaba en la época), demostrando que si cantaban los ataques se espaciaban más en el tiempo.

Musicoterapia en el Siglo XX

Thayer Gaston en su Tratado de Musicoterapia, (1989) habla de que el origen de la terapia musical encuentra sus raíces a partir la Segunda guerra mundial. Esto gracias a un grupo de voluntarios, no todos músicos ni terapeutas, que acudían a los hospitales para tocar y cantar melodías que fueran agradables para los enfermos y accidentados. Los médicos y enfermeras comenzaron a notar cambios importantes en los pacientes y de esa forma empezó el estudio de la música ya no sólo a nivel técnico sino de una manera más profunda.

A continuación, te presentamos un vídeo a manera de resumen para que repases lo más importante de la historia de la musicoterapia.

Beneficios de la Musicoterapia

Ya has visto que la música como herramienta para influir en el comportamiento humano tiene trayectoria amplia y en la actualidad se han descrito de forma científica algunos beneficios concretos que presta la utilización de música como terapia.

La música entonces, produce efectos beneficiosos en el sistema sensorial. También a nivel cognitivo y motor (de forma sedante o estimulante). Estimula por otra parte la creatividad, el pensamiento, el lenguaje, el aprendizaje y la memoria (es decir, a todas las funciones mentales superiores).

Resulta ser un estímulo agradable y placentero para el cerebro que ayuda también a la relajación, efecto conocido desde la estimulación (comprobada científicamente), que producen ciertos géneros musicales al ser humano incluso dentro del útero materno o, en la llamada etapa prenatal.

Vamos  a hacer una pequeña lista de otros beneficios de la musicoterapia:

Ø  A nivel cognitivo

Aumenta la capacidad de aprendizaje. Mejora de la orientación en los tres planos (espacio-tiempo-persona). Aumenta la prosexia (atención) y la concentración. Estimula la comunicación y el lenguaje.

Ø  A nivel físico

Ayuda a promover, mantener y afinar la movilidad de las articulaciones. Promueve el tono y la fuerza de la musculatura. Disminuye los signos físicos de ansiedad.

Ø  A nivel socio-emocional

Eleva la autoestima y por ende, promueve las interacciones sociales. Mejora las habilidades para socializar, dando al individuo tema de conversación y promoviendo además la inclusión; previniendo el aislamiento.

Esos son algunos de los beneficios estudiados para los niños o jóvenes pero, ¿La musicoterapia tiene beneficios comprobados para el anciano? Te lo decimos a continuación.

Beneficios de la Musicoterapia en el Anciano

La musicoterapia en este período de la vida del ser humano brinda una herramienta para mejorar la orientación a la realidad, mantener la capacidad de concentración, las habilidades verbales y de otras formas de comunicación.

Por otra parte, continúa con el proceso de mantenimiento funcional de las articulaciones y la musculatura. También promueve la tranquilidad mental, previene el aislamiento y ofrece un entorno propicio para la reflexión sobre temas trascendentales que son propios del adulto mayor.

Proceso de la Musicoterapia

Lo primero a tomar en cuenta para desarrollar este punto es que desde la investigación hasta la práctica; incluyendo la formación y la instrucción clínica en la musicoterapia están basados en estándares profesionales según los contextos culturales, sociales y políticos.

Una vez aclarado las variables de la que depende una buena terapia musical, podemos decir que  Bruscia definió en el año de 1989 el proceso de musicoterapia como:

“(…) Para el cliente, la terapia es un proceso de cambio gradual hacia un estado deseado; para el terapeuta, es una secuencia sistemática de intervenciones dirigidas a lograr cambios específicos en el cliente”

Dicho autor  propone a la musicoterapia como un proceso sistematizado y metodológico que consiste en tres etapas, las cuales pueden llevarse a cabo de forma separada o simultánea: Diagnóstico, tratamiento y evaluación.

Ø  Diagnóstico

En dependencia a los objetivos del terapeuta, sirve, como el nombre de la etapa sostiene, para realizar una interpretación clínica, describir y determinar un tratamiento específico para el paciente o bien, evaluar para posteriormente re-evaluar y registrar diferencias.

Ø  Tratamiento

En esta etapa se direcciona el trabajo mediante estrategias que permitan alcanzar las metas propuestas sobre la base de las necesidades, problemas y recursos del paciente.

Estos parámetros se revelan siempre durante la etapa diagnóstica, con la intención de abarcar de manera eficiente cada uno de los problemas del paciente. En cada sesión de tratamiento con musicoterapia se involucra al paciente en algún tipo de experiencia musical.

El autor Bruscia clasifica estas experiencias en 4 subtipos:

1        Improvisación 🎶

En ésta experiencia el paciente se ve ante un ambiente donde se le propicien instrumentos y otros recursos para componer su propia música, pudiendo ser instrumental o con letra.

2        Re- creación 🎶

En ésta experiencia, el paciente interpreta una canción o toca una pieza musical previamente escrita. Puede ser de memoria o leyendo partitura o tablatura musical.

3        Composición 🎶

El paciente compone música pero no la interpreta. Es una experiencia que funciona con pacientes en primeras etapas de tratamiento ante problemas de expresión corporal o comunicación.

4        Escucha 🎶

La sesión se centra en permitir que el paciente tenga un ambiente tranquilo e íntimo para poder escuchar música grabada o en vivo.

A continuación, un vídeo que muestra una sesión de terapia musical

Ø  Evaluación

Es este período se determina si las condiciones del paciente se han modificado mediante el proceso de terapia musical. Se decide entonces si la terapia actual es la indicada y en caso de tener familiares disponibles, se incluyen en las terapias.

Diferencias entre Musicoterapia y Educación Musical

Muchas veces se confunden estos términos puesto que se toma a la musicoterapia como una forma de enseñanza musical. Si bien Kenneth Bruscia afirma que existe un área de práctica educativa en la musicoterapia, no es la finalidad de ésta ciencia médico-psicológica el enseñar música con fines artísticos ni educativos per sé.

Aquí traemos una serie de diferencias para discernir con éxito entre musicoterapia y educación musical:

  • En educación musical, la música se usa como un fin en sí mismo (allí enseñan a tocar un instrumento y a leer música) pero en la musicoterapia, la música se usa como un medio para producir cambios en la psique del paciente.
  • En educación musical existe un proceso cerrado e instructivo que está basado en un currículum preestablecido y que no diferencia de las necesidades individuales pues es estandarizado. En musicoterapia, el proceso es abierto, experimental, interactivo y evolutivo que se adecúa a las necesidades especiales de cada paciente.
  • Los objetivos en educación musical son generalistas y universales con poca diferenciación pero en musicoterapia los objetivos son individuales y particulares.
  • Las actividades en la educación musical se diseñan para mejorar la calidad de las ejecuciones, con la intención de perfeccionar la habilidad del músico. Mientras tanto, en la musicoterapia solo se considera el valor terapéutico de las ejecuciones.
  • En educación musical no se consideran evaluaciones iniciales y previas, sino que se evalúa linealmente a todos los individuos por igual. Por otra parte, en musicoterapia se tiene muy en cuenta la valoración inicial y se evalúa al individuo según los objetivos dinámicos que han sido fijados tras esta valoración previa.
  • En educación musical el encargado del proceso es un profesor facultado para tal fin. En musicoterapia es un terapeuta. El profesor se propone capacitar para el desarrollo de las habilidades musicales, mientras que el terapeuta busca relacionar las experiencias musicales de las personas con sus procesos de salud.
  • En educación musical la relación se establece entre profesor y alumnado, donde el profesor se convierte en un facilitador de los contenidos o motiva la experiencia del aprendizaje. En músico terapia, la relación se establece entre musicoterapeuta y pacientes, creando una alianza terapéutica de ayuda, es decir, los contenidos residen en el propio paciente.

Ahora a manera de resumen, en el siguiente apartado queremos puntualizar brevemente los alcances de la musicoterapia y las características que el profesional de ésta área proyecta.

Características de la Musicoterapia

El terapeuta musical puede entonces trabajar con la imaginación musical receptiva, la improvisación, la interpretación de canciones, la creación de canciones sobre algún tema específico (que puede servir como forma de expresión de un tema trascendental para el paciente) y la técnica vocal terapéutica, entre otros.

Durante ese proceso, la musicoterapia promueve y registra cambios expresivos, receptivos y relacionales que dan cuenta de la evolución del tratamiento. En las sesiones de musicoterapia, se emplean instrumentos musicales, música editada, grabaciones, sonidos corporales, la voz y otros materiales sonoros.

Si bien el fin de la musicoterapia es ayudar  a mejorar las capacidades psíquicas de un individuo y así influir en su recuperación orgánica, la musicoterapia no considera que la música por sí misma puede curar y por otro lado, la musicoterapia tampoco  puede prescribir un mismo tratamiento para dos casos, al trabajar con la singularidad, cada abordaje es diferente.

La musicoterapia debe tener conocimientos médicos, psicológicos, pedagógicos y musicales, pero sin llegar a ser médico, psicólogo, músico, etc. Deber ser, ante todo, terapeuta, con un gran conocimiento tanto teórico como práctico del mundo sonoro, musical y del movimiento.

Al igual que cualquier otra profesión, la musicoterapia necesita de una formación constante que abarque todos sus ámbitos, y, sobre todo, el trabajo ha de estar supervisado por otros compañeros o profesionales. Como ves, llega a ser un área multidisciplinaria.